El día más feliz de mi vida

Thursday, 11 February 2010, 22:58 | Category : apple, videojuegos

Tales of Monkey Island para Mac

Y sin tener que volver a comprarlo!!!

Bailemos Matsuken Samba para celebrarlo:

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Monkey Island Strikes Back, Part I

Thursday, 6 August 2009, 21:17 | Category : videojuegos

Como ya comenté hace unos días, parece que LucasArts está empezando a resucitar sus aventuras gráficas. Algo que empezó hace tiempo con Sam&Max, ahora llega la quinta entrega de Monkey Island, también de mano de Telltale, así como un remake de The Secret of Monkey Island (también disponible para iPhone/iPod Touch), y parece ser que en Steam también se pueden encontrar clásicos como Loom o Fate of Atlantis a un precio módico, 4€. Este último movimiento se puede interpretar como una maniobra para sacar dinero sin mover un dedo, pero bueno, el caso es que parece que nuestras plegarias han sido escuchadas por fin. Las aventuras gráficas no han muerto.

Pero que algo vuelva no implica que vuelva algo bueno, como ya vimos con Escape of Monkey Island. ¿Que ha pasado con Tales of Monkey Island? ¿Vale la pena? Mi respuesta és… (redoble de tambores)

tomi

. Aunque tengas que instalar Windows en tu pobre Mac inmaculado.

Desarrollemos un poco más esta profunda crítica.

Soy consciente de que va en contra de lo que piensa mucha gente, pero el diseño de personajes y escenarios me encanta. Se echa en falta una mayor variedad de escenarios (no puedes entrar prácticamente en ninguna casa), pero los que sí vemos están muy trabajados. El aspecto de Guybrush se acerca al que ya vimos en LeChuck’s Revenge, y en general el juego adquiere el aspecto más bien cartoon de The Curse of Monkey Island. Supongo que es esto lo que no gusta a los puristas, pero gráficamente la tercera parte es sin duda mi favorita.

Y la verdad es que aunque no sea la fan número uno de las aventuras gráficas en 3D, Telltale lo sabe llevar muy bien. La animación, en especial los movimientos de Guybrush, es fluida, y el baile con el que nos obsequia un par de veces no tiene precio. El control (teclado y ratón, lo que a priori es muy mala señal en una aventura gráfica) resulta funcionar mucho mejor de lo que esperaba. Aunque preferiría un point&click de toda la vida, el control no entorpece en absoluto la experiencia de juego.

Pero lo más importante en un juego de aventura gráfica no es su parte técnica. Lo que hace de las primeras partes de Monkey Island unos juegos geniales son su historia, su humor y sus puzzles. Como es un juego por capítulos, es difícil avaluar la historia con sólo una entrega, pero de momento pinta muy bien. De nuevo tendremos que perseguir a LeChuck y rescatar a Elaine, pero las circunstancias que llevan y se derivan de ello consiguen darle una nueva perspectiva, algo no siempre fácil. El humor… no me he reído como sí lo hago con las tres primeras entregas, pero si hay guiños y referencias (y el baile mencionado anteriormente) que consiguen levantarlo a niveles más que aceptables.

Y los puzzles. Puede ser que sea la peor parte del juego (pero esto no quiere decir que sean malos, ojo). El juego viene con un sistema de pistas que se puede graduar, y que yo puse al 0. Aún así, no me quedé atascada más de 5 minutos. Muchos puzzles rozan demasiado lo obvio. No quiero que los puzzles tengan soluciones absurdas a las que solo puedes llegar por azar, pero la verdad es que la saga Monkey Island siempre había conseguido un equilibrio perfecto en este sentido. Siempre habían sido soluciones no obvias, pero a las que podías llegar pensando un poco y diciendo “como no se me había ocurrido antes!”. En Tales of Monkey Island no puedes decirlo, consigues resolver el puzzle antes de que se te plantee, creando una paradoja temporal que puede terminar con el universo. Vale, igual no tanto, pero todo está demasiado claro para mi gusto (y no quiero pensar como será con el sistema de pistas activado a tope), aunque también hay que tener en cuenta que es sólo la primera entrega y que la dificultad puede ir en aumento.

En resumen, Tales of Monkey Island es un digno sucesor de la tercera parte (siempre obviando la cuarta, como debe ser), aunque se antoja un poco corto debido a su facilidad. Con unos puzzles más complicados y más escenarios a explorar, se podría aumentar la sensación de duración del juego, sin tener que desarrollar más historia. Pero aunque pueda tener sus defectos, es un juego más que notable y al que recomiendo jugar a fans de toda la vida y neófitos que no se atreven con el mundo del pixel. Pero sobretodo a los fans. Volver a oír la musiquita después de tantos años de espera es de gallina de piel. Así que a comprar, malditos.

¡Y pronto mi opinión intransigente sobre The Secret of Monkey Island: Special Edition! Permanezcan con sus lectores de feeds en antena.

Tragándome mis palabras

Tuesday, 7 July 2009, 13:04 | Category : videojuegos

Cuando Telltale resucitó Sam & Max, juré que no jugaría hasta que no lo sacaran para Mac. Que nunca me instalaría Windows, ni para jugar a una aventura gráfica. Que ya tenía suficiente con ScummVM.

La verdad es que aún a día de hoy no creo que tengan excusa. No son sólo las grandes compañías como Electronic Arts o Blizzard las que sacan juegos para Mac. Cada día más las compañías independientes sacan juegos multiplataforma, para Windows, Mac y Linux (como hace Hothead). Como debe ser, leñe. Así que no creo que sea cuestión de recursos. Me da igual que hagan una conversión cutre salsichera, yo quiero poder jugar sin tener que hacer trapicheos con máquinas virtuales que no funcionan y que no me detectan eso y aquello y que si DRMs y hostias.

Pero hoy sale Tales of Monkey Island, la quinta entrega de la que es indiscutiblemente mi saga de videojuegos favorita (obviemos La fuga de Monkey Island, por favor). Ahora mismo estoy escribiendo esto des de mi iBook mientras instalo Windows en el iMac, después de probar Parallels (que no arranca ninguno de los juegos de Telltale), VM Ware (que no permite acceleración 3D con las tarjetas gráficas ATI desde la última actualización de Leopard) y Crossover (que da problemas con los DRM).

Así que después de criticar despiadadamente a la gente que osaba mancillar sus Macs para instalar Windows, yo hago exactamente lo mismo, y expongo mi vergüenza públicamente. Borradme de vuestros lectores de feeds, no os merezco. Pero si hay algo que amo más que a Apple en este mundo, es a Guybrush Threepwood.

nyam