Google Wave
Sí, tengo Google Wave. No, no tengo invitaciones. Y esta es la peor combinación del mundo (peor que el Baileys con Coca Cola). Esta imagen que me pasó mrabrams ilustra perfectamente lo que siente uno cuando la ilusión de probar este revolucionario servicio de Google choca con la realidad:

Que conste que creo en las posibilidades de Google Wave, pero de momento solo me sirve para hacer sudokus con cinco amigos…


1angelillo
wrote on 18 November 2009 at 1:07
¿Tienes Google Wave? Si hubiese más gente ¿estaría bien? ¿Cómo funciona?
Yo me hice de los primeros de Google Voice para conseguir unificar todas tus mensajerías y teléfonos en un único lugar, pero nunca sabré si va bien o mal porque sólo es para EEUU. Me mandaron un correo en plan “en cuanto llegue a tu país te avisamos”. Ya, claro. Eso me recuerda que en Skype hay una opción para tener un número de teléfono Skype, al cual te llaman como cualquier número desde un fijo normal. Está en toda Europa y en medio mundo… menos en España.
2floit
wrote on 18 November 2009 at 10:36
Si, creo que si más gente lo tuviera estaría mejor. De todas formas, aún le falta mucho (y es normal, ojo, que estas cosas necesitan tiempo), y aún no tengo claro tampoco si va a tener sentido solo para uso profesional o si también va a servir para uso personal (más allá de hacer sudokus y organizar barbacoas).
Y bueno, aquí siempre nos llega todo tarde y mal. Yo ni me molesté en hacerme Google Voice por esto, cuando llegue ya me lo plantearé… Si es que llega.
3Maldito Friki
wrote on 19 November 2009 at 0:16
También sirve para incrustar mapas en chats y algunas pijadillas más, pero la verdad es que hasta que no tienes unos cuantos contactos no tiene ninguna gracia.
Y luego, con la mayoría sigues hablando por GTalk en lugar de Wave, que consume de recursos que no veas.
4angelillo
wrote on 10 December 2009 at 22:09
Hala, ya conseguí una invitación… Para nada, porque como decís, es un mundo vacío.
Me recuerda a la película Barrio, cuando el protagonista consigue una moto… de agua, en Madrid, y un amigo suyo le dice “si tuviese ruedas…”