Bueno, antes que nada, no soy lectora habitual del cómic Penny Arcade. He oído hablar de él como buena internauta, pero siempre que he intentado leerlo me ha dado palo leer varias tiras para ubicarme en la historia que están contando en ese momento.
Pero bueno, cuando descubrí que Hothead Games (la empresa donde esta ahora el maestro Ron Gilbert) hacia un juego sobre el cómic, medio aventura gráfica medio RPG, no pude evitar comprármelo. 20$ el capítulo, un poquito caro por lo que ofrece, pero asequible.
¿Que me ha parecido? Hmm… Creo que su principal problema es querer abarcar dos géneros diferentes sin cerrarlo demasiado a un público determinado (fanáticos de los RPGs o fanáticos de las aventuras gráficas). Y que pasa? Pues que las luchas son muy fáciles, no suponen ningún reto, y los puzzles son absurdamente simples y lineales. La historia, aunque es interesante, se queda un poco en nada, pero supongo que un capítulo no da más de si, habrá que esperar a ver como se desarrolla en los siguientes.
Pero aún así, el juego tiene muchas cosas buenas. Primero, la ambientación es genial. El juego se situa en unos años 20 alternativos, mostrando un “futuro viejo”, con tintes de cine negro y muchos muchos robots.

Los gráficos son mas que decentes, aunque seguro que a los niñatos que se pasan todo el dia con su PS3 les parecen del siglo pasado. Se combina el 3D al estilo point&click (si, LucasArts, se puede hacer 3D sin necesidad de utilizar el teclado!) con el 2D para las escenas.
Además, el juego no requiere grandes prestaciones (no como GuitarHero, ehem ehem), y es MULTIPLATAFORMA. Joder, claro que sí, como debe ser! A ver si se enteran las grandes compañías, que no es tan difícil hacer un juego para todos.
En seguida se le coge cariño a los personajes Tycho y Gabe, aunque no se haya leído nunca el cómic. El personaje que controlas carece un poco de personalidad, precisamente por ser personalizable (a lo Sim), pero supongo que lo que se pretende es centrar la atención en la pareja protagonista de los cómics.

Y otra gran baza del juego es su peculiar sentido del humor. Desde las observaciones de los personajes hasta los ataques de los malos, todo tiene su toque gracioso y casi perverso (mención especial a los Fruit F*ckers, los robots pervertidos).
Y es que aunque tenga fallos bastante importantes, el juego vale la pena solo por estos pequeños detalles, y no dudaré en comprarme el segundo capítulo en cuanto salga. Porque me lo he pasado bien con el primero, y porque quiero apoyar a pequeñas empresas como Hothead, que hacen juegos pensando en la gente que busca algo diferente, no sólo en enriquecerse a base de explotar los mismos recursos una y otra vez.